La Hormigas Zompopas

Todas las hormigas pertenecen a la familia de insectos Formicidae. Parte de esta familia son las hormigas de la tribu Attini, u hormigas cultivadoras de hongos (por su nombre dado en ingles “Fungus Growers”). Esta tribu comprende unas 190 especies, distribuidas en la América Tropical. Las hormigas corta-hojas o zompopas, como bien se conocen en Costa Rica, son las especies más comunes de estas hormigas cultivadoras de hongos. Las zompopas comprenden unas 6 especies en dos géneros (Atta y Acromyrmex) en el país.

La especie Atta cephalotes (Linnaeus 1758), es la hormiga zompopa más común y fácil de observar en casi todo el país. La podemos encontrar tanto en los bosques tropicales, a los 2000 m de altitud, así como en los jardines de las casas o tierras de cultivo y las costas. Los nidos son grandes estructuras subterráneas, que en la superficie, se observan como una gran área de tierra removida y con poca vegetación. Los nidos de colonias adultas (3 a 4 años de vida), pueden alcanzar dimensiones sorprendentes de hasta 6 m de profundidad y otros 6 m de diámetro. Se ha reportado algunos casos, en que una entrada de un nido de estas hormigas puede encontrarse hasta 50 m de distancia del centro del nido.

Un nido grande de Atta cephalotes puede estar conformado por más de 5 millones de individuos, entre todas las castas como las obreras mínimas (2 mm de longitud), la obreras medias (10 mm de longitud) y las obreras mayores o soldados (20 mm de longitud, con una cabeza mucho  más grande). Los machos, la reina y las reinas vírgenes son los de mayor tamaño cerca de los 25 mm de longitud, con el tórax y el abdomen engrosados. Además, son las únicas castas que poseen alas, por lo que tienen la capacidad de volar. La actividad del vuelo lo realizan, únicamente, los machos y las reinas vírgenes. Esto sucede, una sola ocasión durante la época reproductiva. Este fenómeno se conoce como “vuelo nupcial” y ocurre en mayor cantidad al inicio de la época lluviosa.

Cuando las primeras lluvias fuertes, indican el inicio de la época lluviosa, los machos y las reinas vírgenes de las grandes colonias salen del nido y vuelan para copular en el aire. Las nuevas reinas, pueden aparearse hasta con 5 machos en un periodo de tiempo muy corto, por lo general pocos minutos antes del amanecer. Las hembras almacenan el esperma necesario para poder fertilizar los huevos (hasta por ocho años en algunos registros) y procrear a las obreras que conformarán su colonia. Después del apareamiento, las hembras regresan al suelo y cavan un pequeño túnel en el lugar donde construirán su nido. Por su parte, los machos mueren al poco tiempo ya que la reproducción es la única función que tienen en la colonia.

Las nuevas reinas portan un pedazo del hongo, que es la base de su alimento, en el saco bucal. Cuando construyen el túnel (10 cm de profundidad) sacan el pedazo de hongo y lo alimentan con huevos y excremento. Si el hongo muere, la reina morirá ya que no tendrá con que alimentarse ella, ni sus crías. Si el cultivo del hongo es exitoso, la reina comenzará a criar las primeras obreras y permanecerá de 4 a 5 semanas sin alimentarse, hasta que las primeras obreras que la limpiarán, alimentarán y cuidarán del hongo, aparezcan. Conforme aumenta la cantidad de obreras, estas comienzan a recoger hojas para el hongo y en unos 3 o 4 años la colonia alcanzará su tamaño máximo, pudiendo vivir hasta por 8 años (20 en algunos reportes).

La escogencia de las plantas, está asociada a la composición química de las mismas, aunque esto aún no está claro del todo. Las obreras mayores y medias, realizan labores de corta y acarreo de las hojas, principalmente. Las obreras mínimas, trabajan principalmente dentro del nido, limpiándolo, alimentando las larvas y la reina así como llevando las hojas a los jardines donde se cultiva el hongo. Los pedazos de hojas, son limpiados con saliva para evitar patógenos como bacterias y otros hongos, luego son masticados y revueltos con excremento. Esta nueva sustancia es puesta en un tipo de cama de germinación, donde las obreras pondrán un pedazo del hongo para que este se alimente.
 
Las colonias adultas de zompopas, contribuyen al ciclo de nutrientes en los bosques, siendo uno de los principales desfoliadores y dispersores de sustancias nutritivas en el ecosistema. El hongo desgastado y puesto en los basureros de los nidos, así como los nidos abandonados, proporcionan una fuente alimenticia para muchos microorganismos e insectos carroñeros.

Referecias bibliogáficas

Hanson, P.E. y Longino, J.T. 2006. Hormigas (Formicidae). Cap. 16, en: Hymenoptera de la Región Neotropical. eds P.E. Hanson y I.D. Gauld. Memoirs of the American Entomological Institute. Florida, USA. pp 644-694.

Hölldobler B. y Wilson, E.O. 1990. The Ants. Chapter 17: The Fungus Growers. The Belknap Press of Harvard University Press. Massachusetts, USA. pp 596-608.

Longino, J.T. y Hanson, P.E. 1995. The Ants (Formicidae). Cap. 16, en: The Hymenoptera of Costa Rica. Eds P.E. Hanson y I.D. Gauld. Oxford University Press. New York, USA. Pp 588-620.

Longino, J.T. 2003. Atta cephalotes (Linnaeus 1758). (en línea). Washintong, USA. The Evergreen State College. Consultado 5 may. 2007. Disponible en:
http://academic.evergreen.edu/projects/ants/genera
/atta/species/cephalotes/cephalotes.html

Stevens, G.C. 1991. Atta cephalotes (Zompopas, Leaf-cutting Ants). Insectos Cap. 11. En: Historia Natural de Costa Rica. ed. D.H. Janzen. Editorial de la Universidad de Costa Rica. San José. pp 701-703.

Mecanismos de control natural para hormigas zompopas

Elaborado por: Manuel A. Solís Vargas (INBio)

 

Zompopas


Reina Atta cephalotes
Foto: Manuel Solis


Macho Atta cephalotes
Foto: Manuel Solis

 


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