¿Sabías qué...?

Luces marinas

Elaborado por: Rodrigo Gamez

Espero que alguna vez haya tenido la oportunidad de ver el bellísimo espectáculo de las olas del mar que, al reventar en la playa, emiten un brillo azulado. Tal vez tuvo la curiosidad de acercarse a examinar el agua y ver en ella miles de destellos luminiscentes y brillantes.

Quienes navegan pueden también apreciar este fenómeno en las ondas y estelas que el barco y su hélice, o un bote y sus remos forman al golpear el agua. Con sus movimientos, peces y delfines provocan también esa bioluminiscencia.

Esa luz es producida por organismos marinos, en este caso por unos seres unicelulares microscópicos, conocidos como dinoflagelados, cuyo número alcanza los miles de individuos por litro de agua.

El choque del agua contra la arena, las rocas de la playa, o con el cuerpo de los peces, produce una excitación mecánica de los microbios que induce una reacción química, que provoca el destello luminoso.

Es un hecho interesante que la bioluminiscencia sea un fenómeno principalmente marino, por lo que la mayoría de los humanos solo tienen la oportunidad de apreciarla en especies terrestres como las luciérnagas y algunos hongos.

Según los científicos, esta es la principal fuente de luz de cerca del 90% de los organismos que viven en la fracción más grande del volumen habitable de la Tierra: el océano, a miles de metros de profundidad. En contraste, la bioluminiscencia es inexistente en agua dulce.

Este mecanismo de iluminación ha aparecido de manera independiente y a través de los millones de años de evolución en muy distintas especies marinas como peces, invertebrados y microorganismos. Esto explica que sean diferentes reacciones químicas las que provocan esa luz fría, de tonalidades azules y verdosas. En la naturaleza todo cumple alguna función, aunque a veces no la percibamos.


Artículo publicado en El Financiero #674/30 de junio al 6 de julio 2008

 
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